De pequeña siempre quise ser una princesa, tener un principe perfecto que me quisiera y me cuidara. Cuando llegó la edad de empezar a tener novietes seguía pensando igual. Afortunadamente ya maduré, no quiero que nadie me convierta en princesa, sólo quiero que alguien me permita ser la plebeya que soy pero a su lado........