Quise empezar un renglon esperanzador, que vislumbrara elocuencia y mostrara maestría.
Intenté retozarme entre palabras felices, deshacerme en besos y caricias con mis poemas pero me fue imposible.
Procuré ser cuidadosa con las letras, intenté medir mis actitudes, intenté descubrir mis aptitudes.
Usé terminos desconocidos, me apiadé del ayer y me hice amiga del hoy y enemiga del mañana.
Y si pasas por la puerta y no salgo a saludar, imaginate un hola de mis labios o escrito con mi pluma dulce.....