Ayer mi padre me dijo que me veía mayor, le contesté "¿eso es un halago?", me sonrió y le dijo a mi hermana lo que él me había dicho y lo que yo había respondido.
En ese momento estaba poniendo la mesa, más pendiente de mis prifias mentales que de los cubiertos y más atenta de terminar de hacerlo rápido para continuar mis conversaciones en messenger.
Le conté a un amigo lo que me había dicho mi padre, "quizá te vea más templada, ya sabes, más madura, más crecida o tal vez sea la ropa que llevas puesta".
Llevaba una falda blanca de vuelo y una camiseta de tirantes rosa, nada en especial, no me veía mayor, debe ser que me ve responsable.

Por la noche, sin embargo, ahí estaba yo, acojonada y abrazada a uno de mis ositos de peluche porque de nuevo vuelvo a sentir miedo por las noches. Creí haber superado el trauma, pero veo que aun quedan secuelas.
A los 8 años, ví como se suicidaba un vecino; desde ese momento no era capaz de dormir, y si me dormía la noche transcurría entre pesadillas y más pesadillas. No podía ir del salón a la cocina yo sola porque hacía el transurso corriendo, creía que me perseguían. Tanto fue así que hasta los 13 años, mi hermanita durmió conmigo. A esa edad, no se por qué, dejé de dormir con ella y la sustituí por muñecos.
Aún hoy voy rápido por el pasillo y mirando atrás por si hay alguien. He vuelto a ser la niña que fui, la que lloraba por las noches porque no comprendía la muerte, la que teme a la muerte y no deja de pensar en ella, la que duerme con un osito de peluche para sentirse protegida, la que no deja de preguntarse el porqué de todo, la que se pone a escribir y solo le salen versos ridiculos, poemas infantiles.......
¿De verdad me he hecho mayor?