Estaba medio adormilada...... "sentada en aquello que sirve para sentarse en aquel lugar donde la gente estudia mucho no se bien por qué razón......."
Así me lo planteé porque no tenía la cabeza como para nombrar silla y biblioteca, estaba tan colpasada por otras informaciones qe me bloqueé en los conceptos más sencillos.
Me senté en unas mesas cercanas a los baños por si acaso alguien me llamaba al móvil y me tenía que refugiar allí a hablar.... pero nunca pasaba....
Eché una mirada a mi alrededor y ví a un grupo de amigos de clase, allí estaban, tan hartos de estudiar que se pusieron a corretear de un lado a otro........ el bohemio no quiso entrar en el juego y se cambio de sitio para poder dar los últimos detalles.
Estaba alterado, no dejaba de mirar una y otra vez a allá donde quedaban las lejanas correderas de cristal.
Me levanté dormida y fui a verle, me dió un abrazo que necesitaba, un beso y me explico unos últimos detalles para el examen.
Al volverme a mi sitio me choqué con una silla, hoy veo en qué lugar del cuerpo me dí.
Ya ni coca colas, ni tés, ni cafés eran reconfortantes para mí, y estaba tan cansada que apenas podía vocalizar.
Cuando de nuevo apareció el bohemio, esta vez en mi escritorio puntual color aguamarina, me dijo que hoy había venido muy guapa (claro, no me había mirado la cara, las ojeras estaban invadiendo el país de los pómulos y estos estaban negociando el entrar en guerra) y me estuvo dando mimitos un rato y consolandome porque estaba casi en blanco... abrumada......
en ese momento habría salido corriendo del edificio con él para tirarnos en el cesped a charlar, eso era lo que me apetecía, pero no tenía fuerzas ni para levantarme de esa silla.... De una manera casi mágica ya me veía hablando con la tutora tras el examen... y de nuevo mágicamente aquí estoy tirada en mi sofá, pensando en mis poemas prosaicos....