Tú sigue a tu puta bola
ignorando mis abrazos, alquilando mis sueños,
mira que eres egoísta,
nada más que pensando que tu sonrisa vale más que mi vida.

Que sí, que se que no consideras esto poesía
pero, ¿acaso te he preguntado?
ahora sí te estoy haciendo una pregunta.
Que se note esa educación que te gastas cuando quieres.

Ay! pero qué niño, al menos mirame a la cara,
claro, que eso sería pedirte demasiado teniendo en cuenta que sólo acercas a mirar tu ombligo.

Si, dime que no me quisiste,
que fui un pegote en tu vida,
pero al que le jode la idea de que haya sido parte de tí es a tí y no a mí.
Vale, no fue mucho, solo un mes,
pero al menos por eso me deberías tener una pizca de respeto.
Tanto decirme que me querías.....
tantas mañanas lluviosas por Madrid...
y ahora te despides con un desaparece....
Desaparezco, pero no porque tú me lo pidas,
desaparezco porque aún me queda un pelín de orgullo y estomago
pa´darme cuenta de que no merece la pena tenerte en mi vida.