La gracia de aquel que se marchó huyendo quedó desvanecida en el aire polvoriento del otoño. En un abrir y cerrar de ojos, sus pasos se perdían en aquel lugar donde el horizonte pierde su nombre para convertirse en fantasía inalcanzable.
Las huellas se marcaban sobre el asfalto, pero el aire polvoriento que ya mencioné antes surtía el efecto de las olas sobre la arena del mar, venía e iba, vino y va, y las huellas no fueron sino pasajeras de un cohete más veloz que la misma luz.
Su olor aún permanecía, esa esencia a Jean Paul Gaultier...... un chaparrón también me arrebató su aroma, maldito olor a tierra mojada!!!!!
Perdí esa gracia que me endulzaba los despertares, perdí la poesía que me excitaba entre sus sábanas, pero lo q mas me duele es el sentimiento de que fui yo quien hizo que lloviera aquel día....


Ahhhh, para suspirar...
Beshitos =D
MUY BELLA!!!!!
angel