No se qué me pasa pero ultimamente solo puedo escribir renglones tristes. Renglones manchados por unas letras marchitas que lloran el paso de cualquiera por la acera. Renglones impregnados de recuerdos perdidos en el fondo de un baul que yo creía más profundo.
En aquel baul abandoné hace años aquel BabyFaber al que le metí la cabeza en un calefactor, así le chumasqué su bonito pelo de muñeco castaño, y le dejé mutilado para siempre, como a muchos otros muñecos, como a muchos otros.....
Allí metí también a mi pequeña Peggi, la que me acompañaba todas mis noches de insomnio, cuando me asomaba a la ventana a ver los gatos pasar, las noches de los gatos ella estaba conmigo. Pronto descubrí que el sitio de Peggi era conmigo, junto a la ventana, para ayudarme a ver lo que a simple vista no se ve. Al fin y al cabo ella fue la que me secó las lágrimas, la que se humedeció por mí cuando otro muñeco me rasgó la carita de porcelana.... mi carita.
El mismo baul albergaba mis primeros versos, aquellos mas usados que una llave, aquellos que supusieron la llave hacia mi sueño, pero tan elaborados y tan recargados que perdían toda su pasión para ser puro intento de rima.

Renglones, sin sentido, sin estacion, simplemente los dejo caer en mi suelo virtual, que los recoja alguien si quiere, aquí están ellos y aquí estoy yo. Puede que algun día los guarde en un baul, pero por el momento siguen siendo renglones libres, les dejo volar si ellos quieren a rescatar mis sueños, a recobrar mis ilusiones....... vuelan a nuca jamás en un viaje con retorno y gratuito....
Pero para qué volar?? estamos estancados en nosedonde, parados en el tiempo perdido... renglones apasionados por el amor, perdidos en un mar de novelas y cine, impregnados sin ser su culpa por un amor pefecto y por una pasión real..... puros renglones de autenticidad......