Lo curioso fue que me giré sobre mí misma y no encontré tu mirada de tierra en el espejo como todas las mañanas. Eché de menos ese café vienés que me preparabas incluso sin preguntar si lo quería, ya me conoces lo suficiente verdad?
Un recado de parte de mi almohada: dice que cuando la sonrias procures no dejarlo nunca; se está enamorando de tí más que yo, y eso me enerva, cualquier día te vas con ella que no te reclama una mirada a través del espejo aún sin romper. Y dime, me querrías sin la almohada? No lo sé, no se ni si me quieres de verdad. Cuando la puntita húmeda de tu lengua se entretiene entre mi cuello y mi orejita derecha intento pensar que sí, me haces pensar que sí, pero también diste mimitos a otras antes que no eran nada para tí.
No puedo evitar amar a tus ojos verdosos, a esos suspiros cuando te acuestas a mi lado y te beso antes de dormir, y sabes que no puedo dejar de temblar cuando empiezas a soplarme en la zona del ombligo.. como dice Jaime Anglada "querría besarte y no parar".
3 comentarios
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Muy tierno,,, el sentir más profundo manifestado entre días punzantes,,,
Saludos,,,=D
Que bonito, jo, que frase más linda: "un recado de parte de la almohada"
bueno, no pienses en lo que se hizo antes, lo importante es el momento y la chica puedes ser tú
bésale y no pares,mañana será otro día