No pensé que fuera a traer tanta cola el asomarme a la ventana sin rumbo. A tí siempre te miro a traves del cristal y no te encuentro ni en los reflejos de mi rostro sobre él. Y qué? te estoy mirando, nunca te encuentro, no se cómo será tu rostro pero seguro que tienes alas, como esa niña vestida de mariposa del anuncio de los coches.
Se que el día que te encuentre en el reflejo me mirarás, y no podrás resistirte a sonreirle a mis bucles azabaches y mis ojitos de miel clara.
Ya te imagino al otro lado del cristal, paseando por esa vía de tren de abastecimiento abandonada que ya no conduce a ningún sitio, sólo abastece la soledad del puente que se divisa a lo lejos, entre vayas publicitarias que tienen mi nombre escrito entrecortado por unas enredaderas.....
Te estoy viendo ahí, paseando perdido, pero con tus ojos fijos en los míos, inmóviles.
Me gustaría abrir la ventana y saltar a por tí con la seguridad de que usarás tus alas para recogerme entre tus brazos.
Y mis bucles se ondearan en el aire y te harán cosquillitas en el hombro en el que mi cabeza estará apoyada. Aunch, qué golpe más tonto, me he quedado dormida apoyada en el cristal....