La pequeña inquieta ha vivido más que yo, la pequeña inquieta ha conseguido con su gracia conseguir lo que a los hombres les costó años. Pequeña inquieta.... permiteme ser tú un rato sólo.

-Mamá, los pajaros pueden volar pero yo no.
-Ellos tienen alas, entonces cogen un pelín de impulso y a volar.

Su madre la alzó en los brazos y tumbó su ligerito cuerpo sobre ellos haciendo ademán mediante un suave pero rápido movimiento de que la niña creyera estar volando. Sonia, emocionada abrió los brazos y gritó de emoción, echó a reir y más tarde se agarró al cuello de su madre que tras colocarle las coletitas y darle un beso en la frente la dejo en el suelo, a u ladito, esperando en el paso de cebra para cruzar.
-Mira mamá, si doy unos pasitos y cojo impulso puedo alcanzar a aquel pájaro de ahí y volar con él siempre, siempre, siempre.

Y Sonia se acercó al pájaro y se fue volando.....