Pude tenerte una y mil noches y te perdí por soñar entre poemas mal escritos.
Tengo que decirte que nadie como tú me supo mesar el pelo sin enredarlo, que nadie como tú me supo enredar mejor entre su brazos, que nadie como tú supo crear en mí tan fuertes lazos.
Fueron menos de 1000 madrugadas a tu lado, pero fue más de una noche... te conté mil historias para no morir en tus brazos, para que no me mataras de deseo, para durar a tu lado un anochecer más al menos.
Pude perderte en un alba de caramelo, con tus labios alborotados, sumergida en tu cuerpo, perdida entre tus dedos y en un mar de agua cristalina y dulce.
Pero elegí sin embargo una tarde color mandarina con sabor amargo, con unos labios cereza y una piel de melocotón..... elegí sin embargo escaparme con la mayor de las poesías: el concepto idealizado del amor.