Esta mañana me aburría mucho... demasiado....
Hace un año me compré un bote de lata malva (como no) con una muñeca pintada al estilo de Jordi Lavanda (junto con Agata Ruiz de la Prada, el causante de mi vicio por las libretas, los cuadernos y los bolis de diseño/ no pregunteis cuantos tengo porque he perdido la cuenta).
Comprés esta lata porque me gustaba, nada más. Cuando llegué a mi casa mi madre dijo "limpieza general"; soy muy ordenada, y tenía todo localizado, todo en su sitio, y mis recuerdos de pequeña en un cajón bajo mi cama.
Al sacar las cajoneras de debajo de mi cama descubrí una bolsa llena de cosas de hacía unos años, cositas pequeñas que guardé cuidadosamente en la latita malva.
Dejé la lata en mi estanteria de pino blanco en decapé con malva (como no, otra vez) y hoy he decidido reabrirla. Hay estaba todo, tal y como lo dejé hace un año: los chupetitos de colgar de cuando era pequeña, los gogos que coleccionaba, las canicas que les quitaba a mis primos y sus amigos porque eran de colores y me gustaban, el Kobi de los Juegos Olímpicos que mi abuelo Pedro el flaco (mi otro abuelo también se llama Pedro pero le llamo el yayo gordito) me había tallado y pintado en madera cuando era pequeña, y la bolsita de colgantes que venían en las pipas que con tanto cariño me había regalado mi primer amor a los 14 años.
Recuerdos.... todos ellos con más de 4 años de antigüedad.
Me he visto por un momento jugando con las canicas encima del libro de la autoescuela, con los gogos tirados encima de los horarios de este año que son como un puzle, no cuadran por ningun lado......
Recordaba a Dani, aquel primer amor que tanto daño me hizo, pero me regaló los colgantitos con cariño, los coleccionó para mí.
Y entre tantos recuerdos, al cerrar de nuevo mi bote de la inocencia he sonreido, he llorado, y he vuelto a ser pequeña....
Ahora de nuevo vuelta a la normalidad. Puede que esta tarde juegue yo sola a las canicas para sentirme bien =)