Son las 10:15 de la mañana; llevo desde las 8 levantada diciendo "vale, a estudiar, has madrugado para eso", pero no puedo.
Ayer salí por la tarde..... con él...... (de eso ahora os cuento) y me tomé un café para aguantar en vela un par de horitas al menos y estudiar. En vez de eso, la tarde fue tan maravillosa que me tumbe en la cama a pensar en él, en cada beso, en cada mirada.
Recordaba su pelo alborotado por las frias calles de Madrid, ayer tan llenas y tan vacías a la par; a él no le gusta que le retire el flequillo de los ojos, pero necesitaba leerle la mirada, y sí, lo leí, y lo escuché, con sus ojos brillantes me dejó ver que me amaba y a la vez me susurró al oído "te amo princesa"; y sus palabras me estremecieron....
Le tenía tan cerca que sentía sus latidos, a ratos acelerados por tantos besos y tantas caricias...... AMOR.......
Y nos dio igual el frio, y nos daba igual la gente.... estabamos a oscuras en nuestro mundo de Nunca Jamás, y lo único que había allí eran nuestras manos, nuestros labios y nuestros ojos....