Mi filosofía de vida era bastante extraña, y si digo era es porque era y no es.
Siempre asimilaba todo a lo que piensosobre los aviones;le explicaba a mi madre pegando saltos "mira mama, si yo salto y no me mantengo en el aire, no puedo creerme que un armatoste inmenso pueda hacerlo".
Aplicado a lo demás sería algo así como lo que yo no he podido ver, lo que no he podido comprobar, no ha existido o al menos no puedo creermelo.
Esto me llevó a rechazar la historia anterior a la Guerra Civil como materia de estudio, porque evidentemente, no conozco a nadie que viviera desde antes, o cosas similiares. (ejem, de mi poca motivación por la historia viene el que la lleve pendiente, ya que sólo a mí me importan mis teorías relativistas extrañas, si es que pueden denominarse así)
Y todo esto para explicaros que sólo tengo una excepción: el amor. Evidentemente no es algo material que se pueda comprobar, pero se siente, los sentidos. Una piel... un olor... una sonrisa inalterable... existe.
Reflexiones tras un finde de convivencia con él.... sólo él....pero de eso ya hablaré en algún poema prosaico![]()


Buff, menos mal que haces periodismo... Qué mala científica serías ;)
Está claro que todo es relativo y tendemos a creernos todo aquello que vemos. En elamor es como estar pisando un terreno peligroso, lo sientes, lo siente,pero de unas promesas eternas se puede pasar al odio común...es un viene y va...
Muy cuerdo todo lo que has escrito, pero si no lo fuera también sería aceptable, que tras un finde de convivencia con él.... sólo él...., es permisible hasta las mayores tonterías.
Un abrazo y enhorabuena, guapísima.
Creo que hay muchas cosas que, aunque tú no puedas comprobar, están...o estuvieron, pero ya veo que te has dado cuenta, no sólo pasa con el amor. Estar con "él" parece que te inspira :)
Besos