Tengo que despedirme de alguien pero no se hacerlo, ni quiero, ni tengo fuerzas. Tengo que hacerlo; es mi tercera abuela.
No deja de preguntar por mí.
Cómo se puede ir a ver a alguien 10 minutos y decirle adios sabiendo que es definitivo, que por una vez el adios es de verdad?
No puedo hacerlo.... no quiero..... se que debo, pero no soy capaz. Tampoco me despedí de mi abuelo, y fue mejor; siempre le recuerdo en su sofá diciendome prenda.
Llevo una semana evitándolo, inventando falsas excusas y poniendo como excusas razones verdaderas pero ya no se si puedo alargarlo. Mi madre me dice que ya soy mayor, que debo hacerlo.... pero no puedo.
No sabeis los lagrimones que se me están cayendo.
Él me acompañará, se ha prestado voluntario.
No se decir adios.... y no quiero aprender.....

A veces quizá sea mejor guardar el buen recuerdo que nos queda, pero debes pensar también en ella, lo que ella desea antes de marcharse.Mucho ánimo!
Amiga,el adios siempre duele,y aun mas,si es un ser querido el que se nos va.Estaras en mis oraciones para que Dios te de el valor que necesitas.
Saludos y feliz fin de semana.
Sinceramente...'
Martha Humphrey.
¡Uf! ¿Qué aconsejarte?
Pues no lo sé, quizás que tentas en consideración que con lo que ahora hagas tendrás que vivir el resto de tu vida.
Ojalá tu comportamiento te deje un recuerdo que nunca te moleste.
Un abrazo empático.