Intentaré sonreir aunque me cueste, aunque mis lágrimas esten al borde del abismo a cada segundo. Intentaré pasar unos días conmigo misma, engañándome para no ver que estas lejos.
Vuelves, acabas de irte y ya vas a volver, pero no puedo evitar sentirme vacía sin tí.
Sabes que somos uno, que soy tú, que eres yo, y ahora que no estas no soy....
Y se que cuando vuelvas, volverás a mi lado, y volveré a formar parte de tus manos.... hasta entonces no quiero sentir el tacto de nada porque tu espalda está lejos (acompañando a mi alma).
Te acabas de ir y ya te extraño..... te amo....

¿Adónde fuiste, Amor; adónde fuiste?
Se extinguió del poniente el manso fuego,
y tú que me decías: «hasta luego,
volveré por la noche»... ¡no volviste!
¿En qué zarzas tu pie divino heriste?
¿Qué muro cruel te ensordeció a mi ruego?
¿Qué nieve supo congelar tu apego
y a tu memoria hurtar mi imagen triste?
...Amor, ¡ya no vendrás! En vano, ansioso,
de mi balcón atalayando vivo
el campo verde y el confín brumoso;
y me finge un celaje fugitivo
nave de luz en que, al final reposo,
va tu dulce fantasma pensativo.
EL CELAJE. AMADO NERVO
Cuídate guapa.
Besitos mil
Vene
Sé muy bien a lo que te refieres con este post. Yo lo he escrito miles de veces, miles de despedidas... a cual más dura...miles de encuentros...a cual más intenso...y lo peor es descubrirte en tu habitación sola y llena de recuerdos...