Tras más de 20 minutos de espera asomó por el ascensor de la estación. Iba con unos compañeros de trabajo.
Al verme cortó cordialmente la conversación y a distancia me sacó la lengua.
No eramos capaces de articular palabra. Dos sonrisas imborrables decoraban el recibidor del lugar.
Un largo camino hasta llegar a su casa. Todo seguía igual. Un autentico desastre, pero esa su desastre, su personalidad, esa que tanto me gusta.......
Me senté en la cama y me dijo "por fin estas de vuelta princesa.... no te imaginas cuánto te eché de menos". Le acaricié y le dije "te quiero". Empezó a besarme..... y temblaba.
Y entre besos y temblores le dije "SÍ, HE VUELTO".