-Chicas.... sentaos. El abuelo tiene cáncer de pulmón. Es terminal. Serán unos dos meses. Es un cáncer muy... raro, se va curando de unas zonas y sale en otras. Le van a dar quimio, una muy fuerte pero no creen que valga de nada.

La voz de mi madre caía al mismo tiempo que los lagrimones por sus mejillas.
Mi abuelo era un luchador. Tenía dislexia, nunca pudo aprender nada en la escuela, así que lo dió por imposible muy pronto y la dejó para trabajar para mantener a su familia. Fusilaron a su padre a la hora de cenar en un callejón de al lado de su casa por dar cobijo a los republicanos en la Guerra Civil.
Fue obrero, ferraya, agricultor..... fue todo un luchador.
Había vivido con un par de coj... siempre, y así le tocaba seguir viviendo.
-Gordi, no te rindas eh?- la principal característica de mi abuelo, además de su hablar brutote con expresiones cariñosas como "vete a la mierda guarrindonga" era su barrigota, de ahí el llamarle gordi.
-No cariño, eso nunca. Nunca he tirado la toalla, no la voy a tirar ahora- y nuestro choque secreto surgió como siempre entre nuestras manos.

No podían operarle para quitarle el tumor, su corazón (más grande que la caja torácica) no aguantaría.
Apenas unos días después de aquello mi abuelo echó algo por la boca después de un ataque de tos.
-No me lo puedo creer Pedro, eso que has echado es la raiz del tumor. Con un poco de suerte te has curado solito.

No se curó, pero aquel ataque de tos le regaló la vida durante otros 2 años y medio. Una vida impregnada del cariño de los suyos. Una vida normal, la quimio frenaba los sintomas del cáncer y él podía hacer una vida normal cuando acababan los mareillos.

Se curó. De ese cáncer extraño.
-Es un auténtico milagro- decían los médicos- ya no tienes que volver hasta dentro de 3 meses.

Pasó ese tiempo. El tumor se había reproducido; 15 centímetros de masa en el pulmón. Ahora sí era irreversible.
Mi abuelo ha pasado con nosotros las navidades, ha disfrutado de su familia, de los regalos, de las comilonas, de vernos juntos, de todo el cariño de la gente que le quiere.
Murió el día después de reyes.
Sin sufrir,y eso es loúnico queme alegra.

Un luchador. Tengo mucho que aprender de él....
Y todavía me queda mucho por contar