La verdad es que no estoy mal desde que lo dejamos.
Me encuentro bien, algo triste porque se le echa de menos, pero bien. No se si es porque se que puede que no sea una ruptura definitiva (caeré, lo se, caeré) o porque me siento liberada, pero estoy mejor de lo que me imaginaba.
Soy capaz de sonreir, capaz de salir, capaz de moverme, de tener ideas, capaz de ser yo sin sentir que me falta un cachito. Y en cierto modo no me falta, puedo hablar con él intentando mantener la normalidad y sigue estando ahí, sólo me falta la otra parte de él.
Fernando Fernan Gómez escribió una vez en "STOP! Novela de amor" que el amor es la amistad más los placeres del tacto.
Recuerdo que me compré este libro en una feria de libros de segunda mano estando con él porque me llamaron la atención los colores de la portada, y el libro me encantó. Santi me dijo: ay que ver hija, es ver algo de colores y lanzarte... entonces, ¿por qué vistes siempre de gris?
Tenía a Fernan Gómez en un pedestal y al leer el libro le subí al Everest.
En el libro los placeres del tacto llevan al protagonista a no saber vivir si esa persona que sólo le da los placeres del tacto y esto le lleva a perderse a sí mismo entre celos y malos tragos.
Es una opción como tantas otras.
El problema o la cuestión es darse cuenta de que los placeres del tacto son:
a) necesarios, pero los puedes obtener de cualquiera que no sea tu pareja.
b) accesorios, osea que no está mal pero no son vitales. Esto es lo que me pasa.
c)innecesarios.
Me ha recomendado escuchar olor a mandarinas de Zahara y esto me ha recordado una conversación con mi amigo el requetesalao antes de un examen:
-Yo lo que busco en ella no es que sea mi media naranja, es una naranja que ruede a mi lado, en mi misma dirección.
-No entiendo bien la diferencia...
-A ver, si buscas media naranja es porque quieres que encaje contigo que tenga ese trozo que a tí te falta o que has eliminado por estar con ella, entonces sois una sola persona, una sola naranja. Del modo que yo digo son 2 personas, dos naranjas rodando juntas, evolucionando por separado pero en paralelo. Eso no anula a ninguna de las dos personas, de este modo una ruptura es menos traumática....-un silencio momentáneo, la conversación cambia de rumbo- Tú podrías haber sido esa naranja...
-No quisiste Davi. Y ya pues.... tú con ella y yo con él...
-Bueno, este no es el momento para hablar de eso.
-¿Sabes? yo no tengo una naranja, yo tengo a un melón y yo soy una mandarina, tampoco encajaría con una naranja....

Y rompimos a reir. Carcajadas con olor a fruta, una macedonia de amistad, cariño y respeto mutuo en una trituradora.
Nos fuimos de la biblioteca, la gente empezaba a cansarse de nosotros.
De algún modo él tiene eso que a mi chico le falta, pero aunque le quiero muy cerquita no quiero que se meta tanto en mí como ya lo ha hecho otras veces.
En mi casa no huele a mandarinas, huele al rosal que mi madre tiene en la terraza, huele a hierba mojada, huele a niños jugando en la arena...
Y a lavanda, a mi olor favorito, porque si no huele como yo quiero echo flux flux y listo.


No creo en medias naranjas, creo en frutas completas, combina muy bien un melón con una mandarina, una sandía con una fresa... eso de las medias naranjas me parece una americanada...
En cualquier caso, una pareja es mucho más que una metáfora frutal, ni frugal... es una aventura, un proyecto y si no funciona, cada uno por su lado antes de causar mayores daños.
Un beso.
Almadeguerrero: una pareja es muuuuchísimo más que una metáfora frutal, es por eso que no nos ponemos de acuerdo par definirlo.
Un besito!
Me ha encantado este post. Me apunto el libro, porque esa frase es genial. La teoría de tu amigo, es la mía de siempre, aunque no sé si yo hubiera podido expresarla mejor. Me la apunto también, jejeje, hoy estoy muy copiota. Un besote
Madre mía, he estado tan exhiliada del tema del blog que te tengo totalmente perdida la pista y bueno, respecto a todo ésto, que me alegro de que no lo sientas necesario, realmente es un problema ver las relaciones así.
Me gusta la teoría de tu amigo, creo que desecharé la de la media langosta de Phoebe de Friends (me hacía mucha gracia) por ella.
Cuídate, Laura, a ver si hablamos un día por el msn ese que últimamente frecuento tan poco.
1 beso
Alba