Ha sido un día de grandes emociones. Acabé llorando en un autobus de vuelta a casa, disfrutando del sol, disfrutando de las lágrimas, de ese nosequé que se siente al sentirte genial y fatal a la vez. Disfrutando del nombre de esa calle: Los invencibles.
La cerveza aún vuelve a mi boca, aún revivo esos momentos de ayer. Caí, y no debería haberlo hecho, al menos no con él, "ya que lo haces, hazlo bien" me dijo, y lo hicimos fatal, los dos. Ya no era sólo yo la implicada, ya era también él; "es una terapia, tienes que aguantar, si consigues no caer conmigo tampoco caerás con él", y al final el que no puedo aguantar fue él y me arrastró. Dos besos tontos, "son los últimos que nos vamos a dar en la vida", obviamente hacía siglos que no nos besabamos. Tampoco quería besarle, tampoco quiero nada con él, tampoco le vamos a dar importancia, pero la tiene, relativa.
La tiene. Porque ayer me acoste borracha, habiéndole dicho a mi compañero de trabajo lo que pensaba, y me quedé corta, porque acerté, y él pide más y más. Yo no le pedí nada... sólo le dije que me estaba complicando la cabeza, que no se cómo puedo reaccionar. Y él fue más allá, y el alcohol hizo que yo también fuera más allá. Sólo de palabra, no quise que viniera a casa... sólo fui sincera, nada más. 
Me acosté borracha y con unos cuantos besos que sobraban en mis labios, y otros que faltaban, que no hubo pero puede haber, porque por muy mal que me sienta me atrae.
Y es duro, porque tengo pareja, y jamás hice esto, y jamás me lo había planteado hasta ahora, y mi chico no lo merece.
La resaca se unió a los nervios, el malestar general, el reconcome de Pepito Grillo... hoy me tocaba un directo por teléfono improvisando. Al acabar todos me dieron la enhorabuena, mis compañeros, mis jefes... y mi familia, mi abuela lloraba orgullosa tras el altavoz.
De vuelta a la redacción ahí estaba mi chico, esperándome con una bolsa de regalos y una sonrisa, esperando una reacción. Es una ricura... pero al besarle se me vino a la cabeza la imagen difusa de los besos de mi amigo ayer, y esa imagen nítida de los besos que no quise darle a mi compañero de trabajo.
Ahora con este mix de emociones me debato entre seguir y no seguir, entre llorar de felicidad o de pena, entre sentirme como una puta o pensar en esto como una simple aventura, como la reacción a un cambio que llevo tiempo pidiendo a gritos. Me debato entre mí misma y ellos... es como jugar a balón prisionero, soy yo la que está en el centro de los 3, pero yo muevo el balón, sin saber qué rumbo debo seguir, sin saber si me caeré al suelo antes de lanzar, y sabiendo que ellos esperan -de un modo u otro- que sea yo la que tire.
Me desmayo... Mi lema siempre ha sido Carpe Diem, el problema es que nunca lo he puesto en práctica, y ahora que quiero hacerlo no debo.
Después de besarme me dijo que tenía claro que quería casarse con su novia... ¿cómo puede tener eso claro si me besa a mí? La diferencia entre él y yo es que no tengo las cosas claras.
Me desmayo... la pelota se ha ido de mis manos, y ninguno de ellos se moverá para recogerla.
Mañana mi ruta seguirá la Calle de los Indecisos, de los Fracasados...

¿Sabes, Laura? Estás siendo muy dura contigo misma, sino lo crees relee las dos últimas frases. Supongo que no se te puede pedir que encajes lo que pasó cómo aparentemente lo hace él por el simple hecho de que no eres él, eres una persona más sensible; pero estoy segura de que no es porque no tengas las cosas claras. Tú misma has dicho quién es el que merece la pena, date otra oportunidad de cero a ti misma y no estés tan de bajón.
Ánimo.
1 beso.
Alba
No se Hanni si soy dura o no soy dura conmigo misma... se que me siento fatal, que el daño del corazón es demasiado, y que prefiero que me hieran a ser la que hiere.
Gracias.
Besitos guapa
La verdad no te conozco como para poder opinar de esto, si no más ha sido un hecho aislado, y viendo que él tiene claro que quiere casarse con su novia, lo que realmente te tienes que preguntar es, te merece la pena sufrir por una persona que está demostrando que no más va a jugar contigo? Busca la respuesta, porque si él no está dispuesto a dejar a su pareja, no tiene sentido que busques aventuras con él. Es difícil decir esto, porque no estoy en tu situación, al contrario, yo siempre me enamoro de quien no sabe ni que existo.
Besitos, y suerte.
Oh!!..vaya...menudo 8 del 8 para ti...No sé qué decirte, más que nada porque creo que el único que pude decirte algo es tu corazón...escúchale y es posible que te dé la pista a seguir...Los instintos básicos, como los llamas en otro post, terminan pasando, quizá lo importante sería valorar lo que permanecerá en tu corazón...pero sigo diciendo que eso sólo puedes saberlo tú.
Muchos besos.
Ahh... lo último...indecisa, puede, pero fracasada...de eso nada!!