Hace un tiempo, precozmente, me tocó trazarme un futuro a corto, medio y largo plazo.

Me remonto al principio.

Tienes un gran grupo de amigos entre los que cuentas con más amigos que amigas-con esto hago alusión a un post de Encontrada- y entre los que tienes más enemigas que amigas. ¿Por qué? consecuencia de lo anterior: según ellas te acercas más a los chicos porque eres la golfa del grupo y eso es un peligro por lo que es mejor hacerte la puñeta que dejarte formar parte del clan. La realidad es que en las distintas etapas de tu adolescencia te has liado con 2 de los 8 chicos del grupo; no te separas de tu mejor amigo que es gay, auque ellas no lo saben; otro se te ha declarado, como al resto de las chicas del grupo, en un intenton por sentirse lleno tras no haber superado la muerte de su novia hace unos años y otro confiesa haber llorado al verte besar a uno de esos dos que nombré al principio.

Poco a poco, como en todos los grupos, van surgiendo los conflictos y acaban recayendo sobre tí... empiezan a ennvoviarse entre ellos y tú eres la enemiga por lo antes comentado.

Aparte de eso todos en el grupo empiezan a tener una vida paralela en sus respectivos trabajos o en la facultad... se te hace difícil compaginar ambos grupos poque mientras los demás no han creado vínculos demasiado fuertes tú has conseguido sentirte parte de un grupo, has encontrado unos verdaderos apoyos.

Están celosos. ¿Por qué no te vienes de fin de semana a la sierra diciendo que no tienes dinero y te compras un portatil? ¿por qué no quieres salir de fiesta y te vas de cañas con ellos por la tarde?...

Empiezas a cansarte de todas las niñerías.

La cosa se complica cuando encuentras a alguien que tenías olvidado y te empieza a gustar. El sentimiento es mutuo así que las quedadas serán más habituales. Los fines de semana tienen sólo 2 días y tienes que partir tu tiempo entre 3. Decides mezclar, pero no le aceptan, es demasiado distinto a ellos, se ríen de él y de mí por estar con él.

La cosa se afianza, empiezan los exámenes durante los que no quisiste salir, vuelves al grupo y una de las arpías te dice "anda, qué haces aquí? no deberías estar por ahí con tu novio?" y comentarios similares durante el resto de quedadas del mes de unos y otros, también por la espalda.

Hablas con tus únicos amigos del grupo y les cuentas la situación, no la comprenden, se enfadan. Tiempo después vuelven a querer hablarte, por mensajes, e-mails... algo es algo.

Tu mejor amigo sigue ahí pese a todo, pese a los años que han pasado desde entonces. Él salió del armario poco antes de que te fueras y salió mucho más cuando te fuiste, intentó compaginar unos amigos con los otros, fue criticado, puesto en vergüenza, ha habido risas a sus espaldas... ahora hace su vida, no quiere ni verlos.

Ayer pasé por el barrio con el coche; estaban donde siempre. Una de las chicas me miró, le comentó algo al chico que estaba al lado -al cual no conseguí reconocer dado el volúmen de su abrigo- se rió, probablemente de las margaritas de mi coche, y se giró sin decir nada dejándome con una mano en alto moviéndose en gesto de "hola". Sigo avanzando camino de mi nuevo barrio y me encuentro a otra porción del grupo, estos me miran, me ven, pero no me reconocen aunque sí me saludan al ver que les sonrío desde el cristal.

Ahora, con el tiempo, el balance que tengo de aquel grupo es de 1 amigo, 3 personas que fueron mis amigos y a las que sigo queriendo pese a que no haya trato apenas (aunque si me las encuentro hay una abrazo seguro y una conversación interminable), unas 8 personas que ni fu ni fa -entre ellas las arpías que se habrán buscado otra persona a la que machacar dentro del grupo- y 2 que me odian a muerte.

Hoy me plantéo quién estropeó aquello. Bien es verdad que soy muy independiente, no es que no quiera vínculos es que no me gusta que los vínculos se conviertan en cables como pasó con ellos, porque acaban estrangulando.

Me gustaría saber qué es lo que hay en mí que hace que la gente me acabe rechazando, me gustaría averiguar qué olor desprendo para que me fuercen a irme y, sobre todo, me gustaría saber hacía qué me siguen gurdando rencor años después, qué es eso tan grande que les hice para que me nieguen un simple saludo y me critiquen a vista pública.

 Hace un tiempo, precozmente, me dieron a elegir entre una vida sencilla con pequeños placeres y rodeada de poca gente aunque, eso sí, humilde y plena o lo que ya tenía... decidí lanzarme a la aventura.