Las mañanas desde hace un mes transcurren entre silla y silla, entre café y café.
Por temas laborales, ya sabéis, sin remedio enciendo el ordenador cada mañana las 8, la misma hora en la que empieza mi rutina estudiantil diaria. Hago café, enciendo el radiador móvil en mi habitación, veo lo que queda de las noticias de la mañana y comienzo mi encierro. No hay toros, sangre ni crónica a tenor de este encierro pero es igual de doloroso a estas alturas.
Me explico. ¿Qué ganas puedo tener de estudiar para licenciarme si cuando me licencie valdré incluso menos que un camarero de McDonalds? (sin faltar por supuesto a esta profesión, ese no es el caso) Y es que, por muy licenciada que sea, no aspiro a tener un contrato y un sueldo mínimo interprofesional. Lo más que puedo hacer es aceptar una beca de, máximo, 300€ y tragar y tragar, y ser explotada y dar gracias por estar ahí porque, al fin y al cabo, somos muchos los gilipollas que nos peleamos por entrar. Y, si eso, en un período medio de unos 2 años podré aspirar a que me ofrezcan ser freelance, cosa que no podré aceptar porque rara vez compensa ser autónomo pagando X al mes si en el trabajo te pagan menos o igual que X.
Así ando. Renqueando al estudiar cosas como "el periodista no es todoterreno, ha de especializarse".
Acabo el café y retorno a la habitación con la esperanza de que el radiador aún no haya surtido efecto y pueda vagar por la casa otro. Siempre tengo esa idea en la cabeza, pero jamás se cumple. En unos 20 minutos la temperatura de la habitación es óptima.
Y me alegro cuando suena el teléfono porque me hace salir de ese micro-espacio de negatividad, estudio infructuoso y depresión. Caigo, dejo mi temperatura óptima por unos minutos de evasión en el ordenador.
Y así escapo cada mañana, como ahora. Escapo en busca de una gran idea que me permita retroceder en el tiempo, olvidar esta profesión tan maravillosa pero tan desgraciada, en busca de mi memoria para cambiar aquello que dije a mi madre a los 8 años, "mamá si para escribir hay que ser periodista pues yo quiero serlo".


Escribe un comentario